Animaos y dejar vuestros comentarios de las publicaciones,así como sugerencias para temas nuevos que sean de vuestro interés. Gracias.

5 de febrero de 2008

¡Caracoles!


Baba de caracol: Verdad o mentira



Los anuncios que promocionan determinados productos con baba de caracol y les atribuyen propiedades “milagrosas” han puesto en pie de guerra a varios expertos que aseguran, que si bien los beneficios para la piel de las secreciones de este animal están sobradamente demostrados, la mayoría no se obtienen con el rigor científico adecuado.

Y es que ciertos "productos milagro" que prometen curar el acné, las cicatrices, estrías, arrugas y quemaduras, gracias a la baba de caracol no lo han demostrado en absoluto.

Sin embargo, estos mismos expertos, confirman las propiedades regeneradoras y antioxidantes de cierta secreción de este animal para atenuar las arrugas y recuperar la vitalidad de la piel. ¿Verdad o mentira?

Debido a la gran proliferación en el mercado de ciertos productos, supuestamente a base de baba de caracol, que lo comparten con otros que sí están avalados científicamente, se está creando en el consumidor una gran confusión y, desde luego, un desconcierto entre los profesionales de la salud.

Pero, ¿cuáles son las propiedades saludables reales del caracol y en qué productos podemos encontrarlas?

Para empezar, hay que diferenciar entre la baba y la secreción del caracol. La baba, es el fluido que utiliza el caracol para desplazarse y que carece de cualquier propiedad saludable para nuestro organismo; mientras que la secreción de caracol es la sustancia que, parece ser, puede ayudar a retardar el envejecimiento cutáneo y reparar nuestra piel, entre otras propiedades. Este animal produce esta secreción únicamente como mecanismo de defensa frente a distintas agresiones medioambientales.

Por eso no todas las cremas a base de caracol son iguales. Para que posean las propiedades regeneradoras y antioxidantes que se les atribuyen, deben ser elaboradas con la secreción obtenida del caracol ante determinados estímulos externos: radiaciones o estrés mecánico, y no con la baba que el caracol desprende en su desplazamiento. Y lo más importante, debe estar avalada por un estudio científico riguroso que respalde las propiedades que ofrece.

Disminuyen las arrugas gruesas y finas

Según un estudio elaborado para un laboratorio que comercializa un producto con secreción de caracol, casi la mitad de los pacientes vieron disminuir sus arrugas gruesas y tres de cada diez las arrugas finas. "Reduce el surco de las arrugas profundas y mejora el aspecto de la piel", añade la especialista.

Sin embargo, estas propiedades deben haber sido demostradas científicamente en cada producto y esto no sucede en todos ellos, advierten los dermatólogos y farmacéuticos españoles.

La proliferación de campañas publicitarias de productos de baba de caracol sin ningún estudio científico que avale su eficacia, y con el objetivo de garantizar la seguridad del consumidor, ha favorecido la denuncia, regulación, e incluso la retirada del mercado de algunos “productos milagro” a base de baba de caracol.

Los criterios básicos de calidad exigibles a los productos de baba de caracol para que garanticen su propiedad regeneradora son la fuente (tipo de caracol), el método de extracción y elaboración (SCA Biorepair Technology), el perfil analítico de la baba (componentes de la baba), el aval científico y la existencia de procesos que garanticen su seguridad y tolerancia.

Efectos sobre la piel avalados científicamente:

Los últimos estudios avalan la eficacia, seguridad y acción antienvejecimiento del producto. El estudio llevado a cabo en 2004 muestra resultados como la disminución progresiva y gradual del porcentaje de pacientes con arrugas finas (26,7%) y gruesas (45,5%), así como una significativa disminución del aspecto fotoenvejecido y de la sequedad y aspereza de la piel. Además, muestra una mejora en los parámetros de alisamiento, firmeza, flexibilidad, hidratación y tersura. Asimismo, la tolerancia cutánea fue evaluada como "muy buena" con una excelente aceptabilidad cosmética.

Al parecer la “cryptosina”, que así se llama la auténtica baba de caracol, seguirá dando que hablar durante mucho tiempo.

Imprimir